SIGNIFICADO EMOCIONAL OBESIDAD

La obesidad es causada por una excesiva acumulación de tejido adiposo en el organismo.

Se le considera un problema cuando la salud de la persona está en peligro a causa de este exceso de peso.

*La obesidad puede tener varias causas, pero en todos los casos la persona afectada se sintió humillada en la infancia y todavía tiene miedo de sentir vergüenza, de que alguien se avergüence de ella o de que alguien la avergüence.

El exceso de peso es una protección contra aquéllos que le piden demasiado, porque esta persona sabe que le resulta difícil negarse y tiene tendencia a llevar todo a sus espaldas.

También es posible que la persona se sienta prisionera desde hace mucho tiempo.

Se siente como el relleno de un emparedado y debe partirse en cuatro para tener contenta a la gente que la rodea.

Cuanto más quiere hacer felices a los demás y que la consideren buena persona, más trabajo le cuesta reconocer sus verdaderas necesidades.

También suele suceder que una persona acumula demasiada grasa para no ser deseada por el otro sexo, ya sea por temor a ser engañada o a no ser capaz de decir “no".

La persona obesa también quiere ocupar su lugar en la vida, pero se siente mal por hacerlo.

No se da cuenta de que, a pesar de todo, ya ocupa bastante (y no sólo me refiero al espacio físico).

*He podido observar que a una persona obesa le resulta muy difícil observarse realmente debido a su enorme sensibilidad.

¿Puedes observar bien cada una de las partes de tu cuerpo en un espejo?

La capacidad de observar tu cuerpo físico tiene que ver con tu capacidad para observar más allá de lo físico, es decir, para observar dentro de ti a fin de descubrir la causa oculta de tu exceso de peso.

Esta es la razón por la que quizás te resistas a lo que lees en esta descripción.

Te sugiero que vuelvas a leerla varias veces y lo hagas a tu propio ritmo.

El haberte sentido humillada en tu infancia te llevó a querer protegerte y a decidir que no te volvería a ocurrir.

Por esta decisión quieres ser a toda costa una buena persona, y para ello te echas demasiado peso a tus espaldas.

Ha llegado el momento de que aceptes recibir sin creer que tomas algo que no es tuyo y que deberás devolverlo después.

Te sugiero que al final de cada día hagas un análisis retrospectivo y observes cada incidente que pueda tener relación con la vergüenza y la humillación.

Después, pregúntate si es realmente cierto que eso sea vergonzoso. Verifícalo con otras personas.

Del mismo modo, adquiere el hábito de preguntar: 

“¿Qué es lo que quiero realmente?”, antes de decir “SÍ” a todas las peticiones y antes de ofrecer tus servicios.

El amor y la estima que te tienen los demás no disminuirán.

Por el contrario, apreciarán que te respetes y ocupes tu lugar.

Es cierto que serás siempre una persona servicial, pero se trata de que aprendas a hacerlo escuchando tus necesidades.

Además, date el derecho de ser una persona importante y de ocupar un lugar (no sólo físico) en la vida de quienes amas.

Cree en tu importancia.